Make your own free website on Tripod.com

Escribir y enseñar a escribir

por Nelly Vargas Machuc

_________________________

 

       Mensajes hipócritas, contradictorios, oportunistas, instalados en la sociedad como proyectiles de un discurso alienante que vulnera todos los niveles de la comunicación; noticias diarias de la muerte y la locura; magisterio público de la corrupción; saciedad de imágenes en las multitudes insatisfechas. Incertidumbre de sentirnos casi inermes ante el imperio de un sistema que nos subyuga, al tiempo que nos excluye.

       Esta forma de violencia social que estamos padeciendo, genera temor, impotencia, confusión, y peor aún, pérdida de la identidad colectiva e individual.

       A esta desdicha, que se nos presenta como un destino, contestamos, cuando ya no damos más, con el silencio. Anulamos toda interferencia, nos alejamos del mundo, nos recluimos en las obligaciones ineludibles, en los afectos más íntimos: cultivamos la soledad. Esta es una forma de resistir.

       Otra muy diferente, privilegio de algunos, es la escritura, que nos permite formarnos una representación de la realidad de acuerdo con nuestros principios; ordenar el espíritu y las ideas; elegir nuestros modelos y afianzar nuestra identidad, rechazando el discurso de la alienación y creando el propio: un discurso humanista, rebelde y esperanzado.

       Por eso, en esta época de profunda subversión del ser y de los valores, tanta gente necesita escribir: los jóvenes, para poder construirse; los adultos, para reconstruirse. Escribimos porque tenemos derecho a pensar, ajenos a todas las manipulaciones. A sentir, lejos de la anestesia del consumo. A creer, a pesar de todas las carencias.

       Y cada hombre o mujer, cada joven ganado para esta causa, será un solitario menos, una conciencia recuperada, una victoria contra la enajenación.

       El silencio conforta, pero implica casi siempre evasión y aislamiento social. La escritura, en cambio, nos vincula humanamente, nos ayuda a reinsertarnos en un sueño común, con perspectiva histórica y sentido crítico, y nos proyecta, desde la idealidad humana, hacia los demás y hacia el futuro.

       Por eso nosotros, escritores del Sur, amamos los libros y producimos libros. Por eso hemos tomado la palabra y queremos compartirla.

_________________________

VOLVER A PÁGINA PRINCIPAL